Manfius caminó calle abajo,no se sentía cómodo esquivando gente ,deteniéndose y acelerando por momentos y tropezando con masas viendo escaparates ,gentes que no se distinguían con diferencias notables con las maniquies de las tiendas iluminadas.Se detuvo frente a una maniquí,le recordaba a Shila aquella jóven thailandesa que tanto amó y que posiblemente fuese la única época feliz de su puta vida ,junto a la maniquí vió su reflejo en la luna del escaparate y se apartó con rapidez…Su padre alcohólico le había tratado como a un perro a él a su hermano,y a su madre.Su hermano algo mayor que él, el día que cumplió 18 años y lo había celebrado con sus amigos, fué increpado al llegar a casa por su padre.El azar de la vida les había situado a los dos a las 5 de la mañana intentando abrir borrachos la puerta de casa, los dos eran de mal Whiski,de manera que se enzarzaron en una riña cuerpo a cuerpo en la misma puerta de entrada.Mi madre ante un jaleo de gritos salió de la cama y abrió la puerta de la calle e intentó separarlos saliendo despedida al pasillo con un empujón del brazo de mi viejo,yo grité a mi hermano y le intenté coger de su brazo y le atraje hacia dentro de casa mi padre aprovechó ese momento y le propinó un directo a su nariz que le hizo retroceder a la cocina llenando de sangre la tortilla y hamburguesa que nuestra madre habia preparado y dejado de cena, Walkius –mi hermano-cojió un rodillo de amasar harina y le atizó a mi padre lateralmente en la cabeza,y letalmente por desgracia.Un chorro de sangre hacia la tortilla nos hizo enmudecer a todos y gritamos cuando mi padre se vino abajo al suelo como un muñeco de trapo.Durante unos minutos no supimos qué hacer sino gritar y en ese tiempo la cocina estaba pintada de rojo de sangre de padre y la tortilla parecía chorreada de Ketchup.La policía llegó en media hora y nos llevaron a todos a la comisaría.Una traicionera punta metálica que tenía el rodillo de madera ,para colgar en la pared había hecho un boquete en la cabeza de mi padre,con tan mala suerte que rompió la arteria de la rama parietal.
De nada sirvió los testimonios míos y de mi madre,asegurando un accidente ante policías y jueces .Mi hermano Walkius ya tenia ficha en marrón por otros sucesos menores anteriores y fué ingresado en prisión habiendo cumplido los años el mismo día del suceso.No sirvió de nada los intentos de redirijir la pena a un tribunal de menores .Incluso el abogado investigó la hora del nacimiento y comprobó que se habían pasado 10 horas de los 18 años exactos y en un día diferente.Mi hermano tenía 18 años a las las 7 de la tarde del dia 25 y los hechos sucedieron 10 horas después y lo peor en la madrugada ya del día 26. Tan sólo 6 meses después,cuando le quedaban 4 años y medio de cárcel, mi hermano tuvo una hemorragia anal al ser violado en la cárcel por la noche en la lavandería y abandonado entre la ropa sucia.El desgarro había sido tan brutal que los intestinos estaban fuera de su cuerpo en unos 0,75 centímetros.Poco nos alivió saber que habían recrudecido las penas en 5 años más ,a los cabrones que lo habían sodomizado y matado.Nunca volvería a ver a mi hermano.
Los tres años posteriores fueron desesperados empecé a ir a un gimnasio intentando desalojar la rabia de mi existencia y me aficioné al boxeo.Mi madre se abandonó a la bebida y lo peor es que a veces subía a su dormitorio con hombres diferentes y mi descanso nocturno se convertía en un martirio al oir sus quejidos y berreos de otros borrachos,de nada sirvieron mis reprimendas e incluso llegué a echar de casa a ostias a más de un hijoputa que venía a calzarse a mi madre ebria.Mi madre-Sandra- con sus excesos tuvo un ictus cerebral y la llevamos a casa de su hermana-mi tía- a Florida ,desde Seattle.Vivía de una mutua de mi viejo y mi tía me mandaba 100$ mensuales.Mi vida en Seattle en soledad se convirtió en una tortura.En tres años me había quedado sin hermano y sin madre.Mi padre aunque tenía algún recuerdo de la infancia bueno,mi cerebro había archivado únicamente el exceso de maldad que había sembrado en mi casa a través del alcohoool y no me importó su desaparición del mundo.
Con 19 años me alisté en el ejército y con veinte, un día de diciembre del 68 estaba follando con una vietnamita en una cama dura de un hotel de Saigón,por un dólar.
Mis recuerdos de Vietnan los dilapidé ,construí un bunker cerebral alrededor de las neuronas que los mantenían.Tomé LSD,heroina,cocaina y sé que maté a más de 50 chinos.Bueno vietcongs,incluso sé que forzamos a algunas vietnamitas en algún poblado,pero mi vida adquirió un sentido desde que dejé mis herramientas de matar.Mi vida consistió en olvidar,olvidar,olvidar .A alguien oí decir que la felicidad es la ausencia de la memoria y yo no pretendía tanto ,no pretendía ser feliz, sólamente quería vivir sin torturas y que mis fantasmas de toda una vida familiar desgraciada y de Vietnan, cerrarlas bajo llave y no mantener células informativas de esos recuerdos.Quise nacer de nuevo y empezar de cero mentalmente aunque mi cuerpo siguiese el curso degenerativo de la edad.Lo único que memorizaría era el recuerdo de lo bueno y los instrumentos básicos de convivencia que instintivamente realizaba sin pensar.Conocí a una vietnamita Shila mientras nos dieron unas vacaciones en Thailandia ,la conocí en Bancokg y nos fuimos a Ko-Samui pasando el resto del mes que me quedaba.La separación fué dura pero la prometí volver en cuanto hiciese un dinero con algunos trabajos .Mi deseos de estar junto a ella me llevó a aceptar un trabajo sucio al que saqué 10.000 dólares.Una venganza entre dos industriales de la ciudad le llevó a uno de ellos a encomendarme unas simples roturas de piernas y quijada.Para alguien venido de Vietnan y boxeador de afición era demasiado fácil y extraordinariamente bien pagado el trabajo.El día que operé ,desayuné poco para mantener mala leche en mi interior y me estuve acordando de mi viejo toda la mañana .Me resultó muy fácil una vez que supe su recorrido sabía que se tomaba un whiski en un club donde tenía una amiguita.Dejé que se tomase el Whiski para que sintiese menos dolor y le golpeé con todas mis fuerzas a la altura de sus rodillas,primero una y ya en el suelo la otra,el bate de beisbol se astilló aunque parezca exagerado ,mientras que lanzaba alaridos de dolor,le cogí de su solapa y le solté un gancho muy lateral para desencajarle la mandíbula,mientras actuaba me acordaba de mi padre,fué tan brutal que temí haberle matado.Salí rápido y llamé de una cabina a la ambulancia.Cuando el empresario que me contrató se dió por satisfecho con su venganza, y contrastó con fotos de uno de sus hombres(boxeador del mismo gimnasio que fuí), que le había mandado al hospital con dos piernas enyesadas y un collarín cervical,cumplió y me dió 10.000 dólares en mano.Al día siguiente desaparecí de Seattle y volví en dirección a Bancokg y de allí nos trasladamos a la isla de Ko-Shamui.Fueron cinco años inolvidables, pero el azar y la buena suerte no estaba de mi lado ,pues Sheila murió en un accidente de tráfico mientras yo pescaba en la playa.No se si mi vida ha valido la pena por esos cinco años.Con frecuencia me lo pregunto.Vendí un pequeño restaurante de churrascos y costillas texanas a la brasa que habíamos trabajado entre los dos en la isla y no soporté el recuerdo constante de ella .Volví otra vez a Seattle y en un mes me bajé a California para hacerme la vida más amable con el clima,me metí en un hotelucho de Los Angeles.
Manfius dejó de mirar la maniqui que le recordaba a Sheila y entró justo al lado en la Cervecería “El Gallo de Irlanda”.Se arrimó a la barra y pidió una pinta Guiness.A punto de cumplir 30 años me veía diferente a los demás jóvenes de mi edad,tenía la impresión de oler a muerto y no conseguía despegarme esa paranoia que me perseguía.Incluso llegué a sentir miedo y compasión por las personas que se pudiesen cruzar en mi vida.Sabía que más bien pronto que tarde quien se cruzase en intimidad en mi vida moriría como me había sucedido hasta ahora,siempre. Me encontraba con una gran pereza mental ,había sometido en exceso a la memoria para olvidar un pasado negro y no ejercitaba los recuerdos.Vivía el presente y apenas planeaba un futuro más allá del día siguiente. Cuando fué servido, vació la mitad de la cerveza y con los labios en blanco sucio de la espuma, se giró lentamente en 180ª observando el local y sus habitantes del instante
Al fondo a la derecha y en la esquina junto al tigre se encontraban cuatro jóvenes tramitando un dinero y unas pequeñas mercancías.El más jóven de unos 30 años olía un pedrusco y lo apretaba con dos dedos,mientras que otro con coleta de caballo untaba un dedo en polvos y se chupaba el dedo.Esquivé la mirada para no alterarlos y por el espejo en frente de mi de publicidad “Whiski Malt Fergunson”vi como le entregaron unos billetes contándolos uno a uno.La operación fué tan naturalizada y tan claramente a la vista que pensé que habrían legalizado la droga en éstos últimos años, que como terapia personal no había leido periódicos ni había visto telediarios,ni me había interesado por mi país.La guinnes me había dado ganas de mear y tomé dirección del tigre para vaciar la vejiga.Justo al llegar a la reunión de camellos y clientes desvié la mirada para no crear desequilibrios emocionales al pasar por detrás de ellos uno de los que manejaban las bolsas de hierba y papelinas de polvos se giró bruscamente apartándose del grupo con la maldita mala suerte –siempre fué así- de espolvorear todos los malditos polvos blancos y marrones que llevaba en tres bolsas diferentes,mi cara ,la suya y el suelo fueron las partes depositadas de los productos que comerciaban.Los tres se me quedaron mirando mientras que el que se había tropezado,que estaba muy colgado, se relamía con la lengua- con los ojos entornados y con cara de gilipoyas- lo que tenia por la cara.Los otros hicieron lo mismo y empezaron a chupetear a su amigo por su cara como bueys relamiéndose.Uno de ellos se cogió su billete enroscado y empezó a snifar del suelo .Yo me temí lo peor y me puse en guardia.El coletas después de chupar el careto de su amigo directamente me agarró de la camisa y me dirigió una mirada y aviso de que me estuviese quieto que me iban a chupar la cara a cuatro lenguas.Otro más sensato estaba reuniendo en un pequeño montoncito lo que había caido al suelo.Yo les balbuceé y les pedí disculpas más por tranquilizarles que por auténtico sentimiento de culpabilidad.El coletas se avalanzo sobre mí con sus manos agarrándome y yo (era más alto que él)sólo tuve que encoger mi rodilla y levantarla espachurrándole los cojones.Uno fuera de combate por unos momentos ,al grito de él se intentaron levantar del suelo los recogepolvos y le lanzé una patada en la boca al primero soltando un escape de sangre a la pared.El que seguía de pie soltó sus papelinas y las puso encima de la barra ,pero todo eso fué demasiado tiempo para un exmarine que se había jugado la vida en Vietnann y antes de colocarse en posición de ataque le abrí la cabeza con la botella de whiski que tenían sobre la barra.A su vez con la botella recortada en cristales que helaban la sangre a cualquiera, me puse girando la botella a los lados .El coletas ya recompuesto se pensó en volver a la carga,y ante mi botella defensiva se aplacaron y dieron tiempo a que saliese del local sin haber meado.Al salir un coche de policía le estaba esperando en la puerta,el dueño del bar los había avisado,y dos mazacotes forzudos vestidos con su uniforme le pusieron las palmas de las manos sobre la pared,en esa posición con las piernas abiertas le empezaron a tantear,Manfius sabía que no había hecho nada pero su mente estaba influenciada por el Vietnann reciente y el recuerdo imborrable de su hermano en la cárcel.Una centésima de segundo puede arruinar la vida de un hombre y ese instante fué el de Manfius.Giró el cuerpo con el codo en punta y sus 90 kilogramos de peso fueron condensados en él golpeando brutalmente al policía negro.Sólo un codazo en la jeta sirvió para dejarle grogy. El otro se abalanzó sobre él con las esposas en las manos,no se soltaban el uno al otro y en un traspiés cayó el policía al suelo y Manfius encima de él.Manfius oyó las sirenas de otros coches que se aproximaban,y pensó que de escapar tenía que solucionar ya mismo.El borde de la acera estaba al lado de la cabeza del poli,en ese momento para él no era un poli era un amarillo que acabaría con su vida de no hacerlo él ,agarró de los pelos al jóven amarillo y apretó su garganta cuando subió su cabeza para golpearla contra el bordillo notó algo muy caliente en su cuerpo ,siguió y consiguió que aquel hombre amarillo cediese la rigidez de su cuello y cuando actuó con fuerza con la cabeza en sus manos para golpear la nuca del policia contra el bordillo ,dejó de pensar.Oyó un ruido y sintió un dolor y calor muy intenso.Le pareció oir la palabra “muerto”.Todo eran voces en off.
Miguel se había levantado y asomado a su balcón de su casa de las Rozas en Madrid.Sonrió al ver sus macetas llenas de vida y todas en flor gracias a su mujer.La primavera se estaba notando y un regalo de día soleado le esperaba en ese domingo.La película de anoche le había disturbiado algo.¿Cómo era posible que un órden natural fuese tan injusto en su repartición?.Manfius era un muchacho de buenos sentimientos,y toda su vida la utilizó para huir de las desdichas que el destino ó azar le había propuesto.Una familia desectructurada ,un país bélico y con guerras que animan a aliestarse a desesperados,una soledad constante,un amor que entra en su vida como única medicina y es atropellada por un todoterreno en un paraiso tropical,una vuelta a sus raices para comenzar de nuevo,una nueva vida en el sol del sur en Los Angeles,una vida rápida y sin tiempo para aceptar sus desdichas, azarosas todas,sin tiempo de recuperación.Un ser humano requiere un tiempo de aceptación y de recuperación.Cuando las desgracias se suman sin dejar espacios de libertad y olvido de la mente ese ser humano ha sido condenado por un azar cruel.Le sirvió a Manfius sus 5 años de gloria con Shaila por todos sus escasos 30 años??Quizá la muerte tan temida en el mundo occidental no sea sino un alivio y el ser humano en su necedad de alejarla al infinito,no consigue sino aumentar su penar.Ummm.Déjalo ya Miguel,estás complicando un día precioso,se dijo.Entró en la ducha y abrió a tope el mando, después del primer chorro frío ,helado, empezó el agua caliente y se enjabonó.De pronto la mampara se abrió y una Carmen esplendorosa de haber dormido a gusto le miró pícaramente y la dejó el rincón de la pared .Hola amor mío.Hola cariño.Se abrazaron bajo el agua y susurró ella:Iremos a comer al Saigón?Sí, podemos acercarnos dando un paseo.Ya sabes que éste 2012,al mes que viene tenemos nuestra boda de plata jajajajajaja….sí y el jueves día 29 nos pase lo que nos pase debemos participar en la huelga general.Ya sabes dieta en todo.En todo???Bueno no en todo y la dió un beso y……..
Que inspirado te veo.
Me ha gustado el relato.
Éste Manfius tuyo me recuerda la forma de escribir de Salinger o Bukowski (¿realismo sucio?).
¡Ah! Pero lo mejor está al final (más en mi línea guasa-burlona): (…) ¿Huelga General de todo?
Saludos, camarada.
PD: Te continuo leyendo, aunque no mande comentarios.
Un abrazo.
Gracias Cacatúa.Yo también te leo en Acratas.