
Aquel albergue era mi casa,y ya no echaba de menos ninguna otra mansión.
El albergue me ofrecía comida,cama,salón de televisión,y una lavadora y planchado a la semana.Sólamente requería una condición no entrar borracho.Si el vigilante de puerta te echaba el ojo con un pedal,eras inmediatamente echado a la puta calle fuese Julio ó Enero y la quinta vez que te fichasen borracho te ibas a la calle,sin contemplación.De aquí que los meses de invierno estuviese el albergue lleno y todo el mundo entraba como un Marqués entra en un salón, paso firme con el cuello en posición ajirafado.Nadie cometía la torpeza de beber después del almediodía para entrar sobrio a dormir en caliente y no pasar noches de frío invernales.Algunos pocos se perdían en los efluvios alcohólicos y sus tambaleos y balbuceos les traicionaban al entrar la frontera de la puerta .Otra cosa era el verano en donde las habitaciones de 3 literas,eran como habitaciones individuales de un hotel,algunas incluso estaban vacías,las borracheras baratas y los parques de dormitorio era lo habitual entre los hospedados en esa casa de caridad en los meses de verano.
Era Enero.Como siempre, un mes frío y poca luz.Como siempre, después de mis dos horas de bibliotecario del albergue,una biblioteca que lloraba de pena,una biblioteca que yo mimaba y consolaba. Una vez una mujer me pidió “Lo que el viento se llevó”,y en otra un hombre se acercó para susurrarme al oido al oído el Kamasutra.Me dolió no podérselo ofrecer por una vez que alguien venia.Era feliz manteniendo abierta la posibilidad de lectura de los mendigos.
Salí del albergue sobre las 11,15 de la mañana y me encaminé al Cortes Inglés de Preciados.Desde el parque del Oeste era cosa de 20 minutos a paso ligero.Nada más llegar fui directo a la puerta lateral e inicié mi inspección de todos los ceniceros. La recolección fue penosa, 10 de tres cuartos de cigarrillos,y unos 20 por la mitad.Debería volver a media tarde y rebuscar para sacar mi tabaco semanal y evitar cualquier tropiezo con otro buscador de tobas.
Guardé en el macuto mis colillas y me encendí un Malboro 3/4.
Hacía frío pero decidí ir a ver las putas de Montera entre ellas tenía una amiga que cuando no tenía trabajo,muy raramente, me invitaba a revolcarme con ella,en realidad en Montera no era su lugar habitual,su belleza la exhibía y la trabajaba en un club selecto en la zona de Chamartín,pero su domicilio justo al lado de Montera la hacía bajar frecuentemente,y hacer unos extras.Decidí bordear la Puerta del Sol para no encontrarme a ningún carterista conocido que me buscase algún conflicto de algún tipo.Mi clasismo con mis colegas de hotel me hacía sentirme mal,pero dentro de mi indingencia económica mis valores humanos estaban en contra de la delincuencia de muchos compañeros y yo era pobre y demasiado orgulloso para apartarme del sistema social que vivía.Nadie jamás pensaría que nunca llevaba un triste euro en el bolsillo.Y mi ropa de marca de tiempos de antaño ,me libraban de miradas despectivas de arriba a abajo como desgraciadamente pasaba en las calles de Madrid con muchos de mis amigos más desgarbados.Al llegar a la esquina de Montera con Jardines la encontré con su minifalda y su cazadora de cuero.Sus muestras de alegría me reconfortaron dentro de mi falta de autoestima por mi situación.Allí en la esquina me vinieron los recuerdos de tantas borracheras que había cojido en la sala “El Sol”.Allí en contraste con mi situación actual,conocí a gentes que posteriormente se consagraron y alcanzaron un éxito social y económico.Aquel Pedro Almodóvar que con sus abstracciones nocturnas gestó en su cabezón alguna de sus buenas películas.Un Antonio Banderas recién importado de su Málaga natal,mendigando publicidad para darse a conocer y un Imanol Arias que ya empezaba a notarse en alguna serie y que Pedro Almodóvar les impulsó con aquel “Laberinto de Pasiones”.Y aquel Félix Rotaeta el mejor de todos,que un rodaje en Gerona ó Barcelona se lo llevó de su azarosa e intensa vida, uno de los primero creadores del movimiento madrileño de los 80.Mi admiración de antaño se había convertido en adversión y no por un sentimiento de envidia, sino por la transformación del Dr.Jeklin y Mr Hyde que sufren las personas cuando llegan al poder del dinero y de la selectividad del éxito.Pero ésta situación de normal que era ,parecía como obligatoria.Cambiar radicalmente cuando se es alguien públicamente.
Subimos a la planta de la niñera del hijo de Tania,que era donde nos abrazaríamos y charlaríamos y era el lugar de ejercicio de ella, mientras, la niñera una mujer que ejerció en su momento y que a sus 60 años ya había perdido competitividad,se encontraba con el crio en el piso de Tania.En su momento Tania la ofreció ser niñera de su pequeño mientras ella ejercía.
Tania era hija de un diputado del Partido Popular de Zamora y quedó preñada de un novio senegalés que tenía un puesto de alhajas africanas y se ganaba la vida por la comarca ,bastante despoblada por el abandono de la administración en sus inversiones de capitales en la zona.El padre la obligó a abortar y la pagaba el viaje a Londres con su madre lejos del escándalo que supondría su nieto y máxime con la sorpresa de su color que era de suponer negro ó mulato.Ella con 23 años quería tenerlo,su novio negro prieto, tenía facciones delicadas y agradables, más un cuerpo espectacular ,la incitaba a parir y con el convencimiento de traer un hijo bienparecido y querido sin importarla su color.No era la primera vez que discutía con su padre,un católico admirador de Franco y de misa dominguera de las 12,antes de la exhibición del vermut del domingo.Su madre pensaba siempre lo que su padre decidiese.Era una mujer sin voz ni voto.
Tania se abrazó a mí y noté como las personas cuyas vidas han sido marcadas por el desamor y el dolor existencial con intensidad, tienen una capacidad para amar sinceramente, con más realidad y autenticidad de los que han llevado una vida más normal ó cómoda.Un burgués ama como prolongación de una vida feliz y sin grandes contratiempos por lo que creen que es lo que se merece y lo normal.Una persona cuya vida ha sido en cuesta arriba y con graves incidentes humanos,se agarran al amor como un premio ó al borde de un acantilado donde soltarse es acabarse.
El muchacho senegalés volvió a su Cassamance de Senegal por el peligro que le suponía mantenerse en España con tamaño enemigo del diputado,y lo hizo con gran pesar pues Tania me confesó un amor mútuo ,aquel día que me situó su existencia.No había futuro para ambos y máxime para el musulmán Salamm que de mulsumán tenía su nacimiento en un país de ésta religión.El bebía cerveza, comía carne de cerdo y el ramadán lo cumplió mientras que estuvo en su país y por las consecuencias negativas que traería a sus padres más que nada.Le daba igual Alá que Aladino.No tuvo obción .Se fué.
Y casi a la vez, Tania cogió sus maletas amenazada por su padre y se fué a Madrid dispuesta a dar a luz a su hijo y traspasar los barrotes de su presidio familiar.Quizá algún día volvería con Salamm,en Senegal ó en España,la daba igual el lugar.O quizá no.Ahora se trataba de huir y tener ese niño.
Madrid era una ciudad muy grande en donde nadie la conocía,ella era consciente de su belleza a los 23 años y también sabía que si aprovechaba sus encantos de superficie tan efímeros en una vida, en el tiempo de 5 años podría llegar a ahorrar lo suficiente para poner un negocio y sacar a su hijo adelante con unos estudios y una normalidad social.Sabía que un hijo con más de 5 años preguntaría de su profesión de la que sin sentirse orgullosa,sabía que en el tiempo la compensaría económicamente.Se quería sacrificar por un futuro mejor y de dependienta de Zara nunca podría aspirar a tener su negocio propio.Por otra parte comprendía los matrimonios interesados de otras mujeres con hombres millonarios que al fín y al cabo era una prostitución en la mayoría de las ocasiones ,aunque santificada por la iglesia o el juzgado.Ella conocía a una filipina que se había casado de tres a cuatro veces pero con encantadores hombres millonarios.La prostitución sin ser algo agradable para la mayoría de mujeres que la ejercen sí es la salida más lucrativa que podían tener y se autoconvenció que era menos canallesco vender su cuerpo ofreciendo un producto de placer, que ser polític@ y robar a los ciudadanos envuelt@s en aires de honradez e hipócrita moralidad.Lo decidió y lo ejerció y cuando llegó su tercer año de profesional me confesó ,siendo depositario de su confianza, que tendría unos 200.000€ ahorrados y que con dos años más de ejercicio se pondría mínimos los 300.000€,suficiente dinero para comprar un apartamento y abrir una floristería que la permitiese vivir una vida más normalizada.En ese momento su hijo tendría cinco años y podría dedicarse intensamente a él,sin miedos y escrúpulos de su profesión anterior.
En el fondo yo estaba enamorado de ella pero mis 59 años bien llevados me alejaban la idea de proponerla una vida nueva juntos y máxime sin dote alguna que ofrecer.Yo para ella era el padre comprensivo que nunca tuvo,aunque un padre que de vez en cuando la echaba un polvo,cuando necesitaba el suave afecto de un hombre sin el sexo embrutecido del cliente que paga.
Salí de la casa satisfecho y contento de amar y ser amado,y habiendo servido a alguien que la sociedad margina,cuando los que marginan son capaces de la mayores inmoralidades ocultas de todo tipo de corrupciones.
Tania se fue a su club a trabajar a las 6 de la tarde,me había ofrecido su tiempo desde las 12 del mediodía.Yo me dirigí a terminar mi recolección de tabaco,aunque ahora me iba con un cartón de Malboro regalo de ella.Pensé en las pruebas duras que pone la vida a las personas,pensé en esa criatura que su abuelo católico pretendió eliminar pasando por encima de la voluntad de su hija atea y mayor de edad,pensé en la hipocresía social que emanaba de las clases adineradas,preocupadas de mantener un prestigio de apariencias, mientras sus vidas estaban enciscadas en mierda de codicias,queridas y amantes a espaldas de sus maridos ó muejeres,egoísmos e insolidaridad con el resto de personas que las rodeaban.
Al bajar la Gran Vía abajo,hacia Plaza España con otro Malboro mitad me asustó un ruido de frenada de coche acompañado de un impacto.Al mirar al centro de la calle observé una mujer tirada en la calle con brazos y piernas en posiciones muy desnaturalizadas. El brazo izquierdo lo tenía detrás del cuello y llegaba a juntarse con su teta derecha,y el talón del pié derecho lo tenía pegado a su ingle de izquierda .Una postura tan extraña me horrorizó y contrariamente al morbo de mucha gente que se arremolinó yo huí a paso ligero y con un corazón que quería salir de su caja.Aligeré aún el paso para llegar cuanto antes a mi hogar.Cuando ya me encontraba en Plaza España hacia Príncipe Pío,otro remolino se había formado en el césped del parque.A media distancia observé a una mujer con macutos tras sus riñones y la falda en su cintura.Una pareja de municipales estaban agachados actuando con ella.La mujer guardia la decía “Apriete,apriete”.Otra persona decía:” lo que tarda la puta ambulancia”.Mi hora de entrada al albergue estaba a 3 minutos y no quería dormir en la calle ,por lo que apreté el paso y cuando dejaba la plaza e iba a recorrer los últimos 500 metros un llanto de bebé alegró mi oído.No era un accidente la mujer del parque acababa de parir.A lo lejos divisé la puerta de mi hotel y empecé a correr.Jadeando en el interior del salón de entrada me senté aliviado de haber llegado a mi hora exacta y poder dormir caliente.El día había sido extenuante y había llegado tarde para cenar.Me fui al patio y encendí un Malboro ,ésta vez entero, de mi colección de tabacos.Ya más tranquilo fui a mi cuarto y era el 3º en acostarme,no sin antes haber guardado mi cartón de Malboro en mi taquilla y haberme comido unas galletas que siempre guardaba por apretones de hambre.El día había sido muy duro de manera que tomé un Lexatín para ayudarme a dormir. Mientras cojía sueño pensé lo azaroso de la vida:Yo era pobre casi mendigo porque no había sitio para una sociedad llena de ricos,porque en una sociedad como ésta que vivía para que hubiese ricos era necesario pobres solemnes como yo ,porque yo apostaba por la solidaridad con mis semejantes y no por superarles en nada,porque pensaba que la fuerza que da compartir era mayor que competir,porque ilusoriamente aposté por la bondad y no por la envidia,codicia,soberbia y otros defectos de carácter tradicionales que era la baraja habitual en la sociedad que vivía,porque mi único reto fue hacerme mejor persona cada día y no poseer más que lo necesario.Me acordé de Tania y pensé en su valentía de ir contracorriente de todo su entorno social hipócrita que la rodeaba,Huyó de su familia por amor al hijo que quería tener,no la importó ser estigmatizada por puta y el amor a su hijo y una vida decente futura la llevó a una profesión indecente socialmente, pero absolutamente inofensiva y sin trasmisiones del dolor de otras profesiones más aceptadas(me acorde de los banqueros y polític@s).Todo lo contrario era productora de placeres efímeros.Pensé en la mujer atropellada y como la vida era puro azar.Y a la vez me acordé de esa vida que acababa de nacer en el parque, mientras que otra agonizaba por un accidente, en un mismo instante.
Esa noche soñé y reviví el polvo con Tania.No cabía duda me había enamorado de una puta.Y no tenía dote que ofrecer.En esa noche me confirmé la existencia de algo externo a mí que manejaba los hilos de la vida y el mundo.Alguna energía creadora del todo,que por alguna razón daba opción a la maldad e injusticia conviviendo con la vida y el amor,como un cóctel que a veces resultaba Molotov.Me dormí.
Joder, Severiano, me ha encantado tu relato. Sin diplomacias (=hipocresía) ni coños en vinagre.
No sé, has conseguido que fuese yo quién se estuviese moviendo/viviendo lo que relatas.
¡Que me ha gustado, cojones!
Es más, he “palpado” tanto realismo que, por momentos, me parecía autobiográfico (no quiero decir que lo sea, pero yo he tenido esa sensación/impresión).
¡Olé tus cojones, colega! ¡¡No dejes de escribir!! Porque aunque no te reporte reconocimiento social, éxito (¿qué es el éxito?), dineros, y todo eso que se espera, al menos disfrutas tú –mientras escribes- y nos haces disfrutar a los que nos gusta la literatura. ¿Sabes que decía don Manuel de Falla?: “Yo compongo porque disfruto mientras lo hago. Si después también le gusta a la gente y tiene éxito, mejor que mejor; pero nadie me puede privar ya de lo que yo he gozado durante su composición” ((más o menos)). Me gustó tanto éste pensamiento-postura ante la vida que lo he hecho mío, y actúo en consonancia con él. O como dices: NO POSEER MÁS QUE LO NECESARIO”. ¡¡¡Si señor!!! Eso es lo que no comprende todos esos borregos-capullos que se han dejado seducir por el tipo de vida capitalista, -han inculcado con toda la “peliculería” americana.
Has estado genial, Seve.
Saludos libertarios.
PD.- A ver cuándo nos fumamos un Marlboro ¾.
Gracias Cacatúa.Yo sólamente pretendo sacar mis ideas de mi mente y forzar la imaginación y a mis células cerebrales ponerlas a trabajar.Ese es mi éxito librarme de la locura jajajajjajajaj.Si Don Quijote hubiese dispuesto de Internet no hubiese tenido necesidad de realizar sus hazañas caballerescas por tierras de la Mancha.Probablemente se hubiese convertido en un analista de caballeros andantes,a través de la red.Cervantes sin embargo sí creó a D.Quijote para olvidar aquella guerra al turco y aquel brazo que se dejó en Africa,y se puso a inventar su grandiosa obra.Yo no se donde estoy situado si en papel de D.Quijote con un mundo imaginadoo grado de delirio ó en el de Cervantes(por supuesto en su papel de escribitor,no en su grandeza y su mente privilegiada) que escribió para entretener su cabeza del horror de la guerra y de su brazo que se dejó en Africa.
Las tres mujeres protagonistas son los tres fantasmas que todo hombre tiene en su mente de la mujer. Tania:el sexo y el amor.Mujer atropellada:La muerte o el fracaso con una mujer o sea EL DESASTRE con una mujer.Mujer pariendo:La madre de todo hombre..
Una mujer ,para la vida de un hombre,puede ser una Dulcinea del Toboso ó todo ó puede ser Nada el vacío o la mujer de la guadaña.Un abrazo muy fuerte drugo
Si que si ;Severiano ,un relato * * * * *
Gracias rafa