Hace ya más de 25 años en una enajenación mental producto de los efluvios del alcohol,me dio por leer la colección completa de Friedich Nietzsche,porque todo lo alemán en esas fechas me interesó,por seguimiento a mi gran maestro Victor Peral.Leí el Anticristo ,Más allá del bien y del mal,Así habló Zaratrusta,e incluso fui a ver la película realizada por la directora italiana Liliana Cavani creo que interpretándola Oliver Reed,no se si en el papel de Nietzsche o Wagner.Me dí un repaso de cineastas alemanes ,WinWenders ,el extraño Werner Herzog.y el homosexual Fassbinder del que tomó buena nota nuestro Pedro Almodóvar.Hoy ,en cuanto a la lectura del filósofo no me acuerdo de nada y pienso si en realidad no tuve un brote de masoquismo y hubiese sido igual haberme golpeado en mi cráneo con un mazo de madera de ébano.Fué muy dura su lectura y creo que algún poco residuo de sus dictados me trabajaron mi beodo intelecto del momento.En cuanto al estilo de cine alemán me gustó la frialdad emocional de sus personajes ,témpanos de hielo andantes con conflictos personales no tan marcados y exagerados como en los latinos y distantes de las películas Hollywollenses, y españolas mucho más abiertas,íntimas ,humorísticas y comprensibles para un latino.Esa frialdad y esos individuos cadavéricos como Bruno Ganz por las calles de Lisboa, andando ,Harry Dean Stanton, misteriosamente por el desierto texano junto a la carretera en busca de una hija perdida, el rubio desgarbado y vago Rüdiger Vogler de Alicia en las ciudades pasando el tiempo sentado en una pared , Fassbinder y su “Matrimonio de Maria Braum” novia de Hitler e interpretado por una Hanna Schigulla soberbia o el mismo Fasbinder interpretando un papel de revolucionario del 68 con sus apasionadas palabras a su novio turco gritándole:”TORO MIO,TORO MIO no me abandones”, ó ese extraterrestre Klaus Kinski erigiéndose en emperador del dorado peruano,y recitando ante una manada de titis,en esa “Aguirre”la cólera de Dios.Todos éstos directores y actores me enseñaron que en éste planeta tierra sus habitantes somos muy diferentes en cuanto a nuestras actitudes y respuestas a nuestros conflictos existenciales .Quizá Fassbinder resultase algo más mediterráneo,en su desesperación del abandono de su amante en su “Alemania en Otoño”o quizá las palabras de Klaus Kinski en “Lo importantes es amar” en donde después de mirar tras los cristales de una ventana y tras la caída de unas lágrimas grita:SOY UN HOMOXESUAL DE BUENA FAMILIA,con el dolor y rabia de quien oculta su realidad.Estas dos escenificaciones tan sólo me traen recuerdos compasivos del duro corazón alemán,acorazado por los frios anuales de su tierra y sus pocos momentos de luz de nuestro astro rey.
Con respecto a Nietzsche de entre cuatro frases que se grabaron en mi mente y una sipnosis neuronal muy general y abstracta que me dejó ,recuerdo frases aisladas y una de ellas es “La humildad es la Hipocresía de la Soberbia”,y yo que solamente era soberbio cuando tomaba droga etílica ,me dí por aludido,ya en esas fechas la hipocresía era algo que detestaba.Alguien que daba una imagen humana de honradez personal ,y de sabiduría diferente a la que se descubría tarde o temprano, me producía asco y alejamiento.
Me equivoqué y me dí cuenta según pasaba la vida y me caían años a mis pelotas,que para cambiar defectos de carácter que muchas veces cuestan aceptar y en muchas ocasiones la acepción “al final de una vida un hijoputa se muere siendo un hijoputa” no es cierta y se pueden moderar y hasta eliminar aspectos de la personalidad que rugen en los entornos de una persona.Lo único que hay que hacer es tener buena voluntad y valentía para adjudicarse a sí mismo los defectos que uno tiene ó incluso que le lleguen por camino de tus trompas de Eustaquio,cuando las coincidencias de conclusiones te llegan habitualmente,del exterior.Mi soberbia terminó cuando las copas las empecé a llenar de limonada,y mi único estimulante lo dejé en el café.Entonces cayó la máscara de los fines de semana y con ella un Mr Hyde que convivía con mi auténtico yo,un yo más humilde que me situaba la mente en el humus ó niebla del entorno de mis semejantes.
Hoy día soy más observador que hablador,y observo los coloquios televisivos o a los que asista yo circunstancialmente y resultan avergonzantes.No se va en busca común de la razón y por lo tanto unificar el puzzle final de los trozos de “razón” que puedan llevar cada uno.Los contendientes quieren que la chochona que hay de premio, se quede para él-la,para sí solamente, cuando difícilmente una razón está absolutamente en un único planteamiento.La lucha por llevarse “la muñeca” lleva al atropello de la palabra,el alboroto barriobajero,el disparate de algunos comentarios ,en general la lucha por la razón en voz alta va directa a que ninguno lleva la razón cuando se va exijiendo que te la den ,sin dar la oportunidad de pensar que a lo mejor no la llevas y no la tienes.Ahi un dicho que dice” Si llevo la razón no merece la pena discutir,y si no la llevo más aún ,no discuto” y por consiguiente cuando la razón no es un motivo de búsqueda entre unas personas en coloquio,sino que el debate se trata de adjudicarse uno sólo la razón deja de significar algo importante.Por eso yo prefiero casi siempre hablar poco a parte de que encontrar hueco y atención de quien quiere llevar la razón es muy difícil por no decir imposible.
Para mí,mantengo la osadía de pensar que Nietzsche se equivocaba.Que como filósofo obligado a divagar su mente se alejó en exceso de la costa y como quijote de Sajonia se colgó en perchas de molinos con aspas muy altas y no supo ver que por sus pies le seguían subíendo las hormigas.
Y aquí quiero llegar,difícilmente un ser humano tendrá la dimensión exacta de su insignificancia si nunca ha mordido el polvo y de aquí que las derechas llamadas de siempre hayan sido los que querían mantener una superioridad –muy falsa-sobre los demás en base a su dinero.El dinero da soberbitis aguda y orgullus faloide, y son enfermedades que se curan con la vida, compartiendo y sintiendo a los demás y no usándolos para ponerlos de orejones de mis palabras ,ni vagina de mi pene,ni esclavos de mi hacienda,además éstas enfermedades originan entarugamiento crónico,pues uno no mantiene su mente en la zona baja de percepción y sólo espera las sintonías de sus alturas,privándose de una gama muy alta de sensaciones y conocimientos.Exactamente con la Soberbia sucede como con los rádares,los hay de frecuencias varias y el radar de amplio espectro desde frecuencias bajas hasta las altas es el radar que dispone el humilde,mientras que el soberbio mantiene frecuencias altas sin darse cuenta que por debajo hay una vida entera de sucesos imperceptibles para él,que no capta en su pedestal de parlanchín en Hyde Park.
Nietzsche como buen ário,dejó la vida en manos de la
voluntad,del trabajo,de la competición,de la consecución de un hombre superior,que direccionaba sin remedio hacia una cierta crueldad hacia el yo del individuo de lo que su levedad e insignificancia real es,y no hizo caso de su colega ancestral Platón ó Sócrates,que consideraba que el conocimiento le empequeñecía al abrirle puertas mucho más ámplias que antes de tenerlo.”Solo sé que no sé nada”.Y aquí queridos drugos dejo mi tostón,y termino diciendo que ser humilde es la antesala del conocimiento auténtico de uno mismo y de los sucesos que rodean a éste elipsoide de Struve llamado La Tierra.La soberbia crea torres muy enclenques con patas como la pintura de Dalí.Elefantes grandiosos en cúpulas de oro y soberbia, pero con unas patas finas y sin fuerza ni fundamento.
Napoleón encontró la humildad demasiado tarde en la isla de Santa Elena,Hitler no soportó la caída de su locura prepotente y se acabó de un tiro,igual que el ínclito Nietzsche,que se fué en sus preguntas existenciales a un manicomio por equivocación, pues era una sifilix lo que tenía ,y la sifilix produce delirios y algo de locura.La humildad acompañada del pensamiento profundo ,es una honda de mayor alcance que el pensamiento de una panda de poderosos con vicios de poder y de culto a su “Yo”.Lo único más poderoso sobre el pensamiento nacido de la humildad son los ejércitos ,la rama armada de éstos poderosos,dispuestos a atemorizar y castrar pensamientos racionales.El pueblo alemán disciplicinado,trabajador,noble de carácter,debería seguir más tendencias de Platón que de su paisano Nietzsche,y recordar aquellos tiempos donde su rescate después de sus dos guerras europeas,fué perdonado y ayudado.Hoy Merkel nada en soberbia lejos del Mediterráneo.
PD:A pesar de la fotografía y las alabanzas a la humildad éste artículo no lleva implícito ningún componente religioso ni tendencias hacia ninguna religión.